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Sobre mí

De niño desarmaba mis juguetes para entender qué tenían dentro. No siempre lograba volver a armarlos, pero esa pregunta de “¿cómo funciona esto?” sigue siendo el motor de prácticamente todo lo que hago hoy.

Estudié Mecatrónica en la UANL más por intuición que por convicción. Un primo lejano estudiaba lo mismo cuando yo era niño y, aunque casi no hablábamos, por mi mamá me enteraba que hacía “un poco de todo”. Eso me sonó bien, porque ese era exactamente mi situación: nunca era bueno en una sola cosa, pero siempre supe que lo mío era hacer.

Los primeros semestres me sentí perdido. Vengo de un papá contador que me enseñó matemáticas desde niño, así que mi cabeza estaba acostumbrada a problemas con respuesta exacta. Cuando llegaron las materias de electrónica y los profesores empezaron a pedir “propón un valor”, yo sentía que algo estaba mal. ¿Cómo que “proponer”? Eso era impensable para mí. El “click” llegó en una clase de Electrónica Analógica donde un profesor me mostró que la creatividad es parte central de la ingeniería, no una excepción. A partir de ahí, todo hizo sentido.

En paralelo entré al equipo de FIME 3D casi por accidente: llegué tarde a la primera plática y, sin saber absolutamente nada, le dije al profesor “no sé nada de esto pero quiero ser parte”. Terminé dando clases ahí y haciendo trabajos freelance. En algún momento estuve a casi nada de cambiarme a Multimedia y Animación Digital, pero mis papás me dijeron literal: “si te quedas en mecatrónica y sigues con el 3D, vas a ser bueno en dos cosas distintas”. Les hice caso, como casi siempre, y resultó ser una de las mejores decisiones que he tomado.

Cómo trabajo

Tengo lo que llamo un cerebro monoprocesador: soy bueno en algo siempre y cuando le preste atención completa. Cuando algo no funciona, no puedo simplemente meter mano; necesito mapear el sistema completo en mi cabeza y entender de dónde viene el problema. Eso me hace lento para algunas cosas, pero también me ha vuelto el que termina encontrando la falla que nadie más vio.

Por la misma razón, prefiero construir frameworks propios en PHP en lugar de usar Laravel directamente. Sé que para muchos eso es reinventar la rueda, pero mi pregunta honesta es: ¿cómo voy a ser buen programador si no entiendo lo que estoy usando? ¿Cómo voy a arreglar algo que se rompa si no sé por qué funcionaba? Acepto que es más lento, y acepto que en algún momento migraré a un framework establecido. Pero primero quiero entender los fundamentos por mí mismo.

Uso IA en mi trabajo, pero la tengo configurada para explicarme y guiarme, no para escribir código por mí. Si la presión de tiempo me obliga a usar código generado, exijo explicación línea por línea. No me gusta no entender lo que estoy implementando.

Lo que no está en el CV

Fuera de programar, paso la mayoría de mi tiempo en uno de tres lugares: mi escritorio, frente al piano, o tocando guitarra. Vengo de una familia musical: mi abuelo fue músico de sonora en Veracruz, dos de mis tíos son músicos, mi mamá canta hermoso. Yo produzco y mezclo en FL Studio desde la prepa, hice masterings freelance por años, y aunque ya casi no lo hago, la música sigue siendo el lugar al que regresaría sin pensarlo dos veces si se diera la oportunidad.

También me apasionan los simuladores de carreras (tengo kit de volante + pedales + shifter). En su momento jugué Valorant lo suficientemente serio como para considerar el camino de e-sports, pero la escuela tenía mayor prioridad.

Hacia dónde voy

Quiero construir una carrera sólida en desarrollo, idealmente en un equipo diverso, con gente más inteligente que yo, y un ambiente donde no me dé miedo no saber algo porque ese es justamente el punto: aprender. A largo plazo me gustaría tener algo propio, ya sea una empresa, un producto, o eventualmente meterme en serio al mundo de la música. Como dice una frase que me he repetido:

“Cuando Dios te pone una puerta, es porque Él sabe que puedes cruzarla.”